lunes, 3 de agosto de 2026

Los certificados de profesionalidad más consultados antes del inicio de curso











A medida que se acerca septiembre, muchos centros de formación comienzan a cerrar la planificación de las acciones formativas que impartirán durante los próximos meses.

En este periodo suele aumentar el interés por determinados certificados de profesionalidad que cuentan con una alta demanda tanto por parte de los centros como del alumnado.

Certificados que más interés generan antes del inicio de curso

ADGG0408 Operaciones Auxiliares de Servicios Administrativos y Generales

Uno de los certificados más demandados por profesionales que desean desarrollar su actividad en el ámbito de la formación para el empleo.

Competencias Clave

Los materiales de Competencia Clave en Lengua Castellana, Matemáticas e Inglés siguen siendo una referencia para numerosos centros.

COMV0108 Actividades de venta

La formación comercial continúa siendo una de las áreas con mayor presencia dentro de la oferta formativa.

AGAO0308 Jardinería y restauración del paisaje

Un certificado especialmente relevante para centros que trabajan en el ámbito agrario y medioambiental.

SEAG0108 Gestión de residuos urbanos e industriales

La sostenibilidad y la gestión medioambiental continúan ganando protagonismo dentro del mercado laboral.

Cómo utilizar esta información para planificar el curso

Conocer qué certificados concentran más interés puede servir como referencia a la hora de revisar la programación y planificar futuras acciones formativas.

Además de la demanda, es importante contar con materiales actualizados y adaptados a los contenidos oficiales de cada certificado.

Preparar septiembre con tiempo

Las semanas previas al inicio de curso son un buen momento para revisar necesidades, comprobar materiales y garantizar que todo esté preparado para el comienzo de las formaciones.

Consultar con antelación los manuales disponibles puede facilitar considerablemente esta planificación.


miércoles, 1 de julio de 2026

Cómo preparar el próximo curso de formación profesional durante el verano











Aunque septiembre parezca lejano, muchos centros de formación aprovechan los meses de verano para organizar el próximo curso.

Planificar con antelación permite trabajar con más tranquilidad y evitar las prisas habituales de las semanas previas al inicio de las clases.

Por qué julio es un buen momento para planificar

Durante el verano es posible revisar la programación formativa con una perspectiva más amplia y dedicar tiempo a aspectos que suelen quedar pendientes durante el curso.

Entre ellos destacan la selección de certificados, la revisión de materiales y la organización de los recursos docentes.

Qué tareas conviene adelantar antes de septiembre

Revisar los certificados que se impartirán

Tener clara la programación ayuda a identificar las necesidades de material y evitar imprevistos posteriores.

Confirmar los manuales necesarios

Disponer de los materiales adecuados desde el primer día facilita el trabajo del profesorado y mejora la experiencia del alumnado.

Comprobar que los contenidos están actualizados

Trabajar con manuales revisados y alineados con la normativa vigente es fundamental para garantizar una formación de calidad.

Evitar las prisas de última hora

Anticipar la adquisición de materiales permite empezar el curso con mayor tranquilidad y una mejor organización.

Preparar septiembre empieza mucho antes

Los centros que planifican con tiempo suelen afrontar el inicio del curso con menos incidencias y una mayor capacidad de respuesta.

Por eso, julio puede ser un momento ideal para revisar los materiales y preparar las próximas acciones formativas.


lunes, 8 de junio de 2026

Qué revisar antes de cerrar el curso para evitar problemas en septiembre










El final de curso es uno de los mejores momentos para hacer balance y preparar con calma las próximas acciones formativas. Sin embargo, entre evaluaciones, cierres administrativos y planificación, hay una tarea que muchos centros dejan para última hora: revisar los materiales formativos.

Lo que no se revisa en junio suele convertirse en una urgencia en septiembre.

Por qué conviene revisar los materiales antes del verano

Cuando comienza un nuevo curso, cualquier incidencia relacionada con manuales, contenidos o programación tiene un impacto directo en la organización del centro y en el trabajo del equipo docente.

Por eso, realizar una revisión previa puede ahorrar tiempo y evitar problemas cuando las formaciones estén a punto de comenzar.


4 aspectos que conviene comprobar

1. Que el manual se corresponde con el certificado

Es importante verificar que el material utilizado está alineado con el certificado de profesionalidad que se va a impartir y contempla todas las unidades formativas correspondientes.

2. Que los contenidos están actualizados

La normativa y algunos programas formativos pueden sufrir modificaciones. Utilizar materiales actualizados ayuda a garantizar la calidad de la formación.

3. Que no será necesario generar material adicional

Cuando un manual no cubre adecuadamente determinados contenidos, el profesorado suele verse obligado a crear documentación complementaria.

4. Que la planificación está completa

Disponer de todos los materiales antes del inicio del curso facilita la organización y evita retrasos en la puesta en marcha de las acciones formativas.


Una revisión sencilla que puede ahorrar mucho trabajo

Dedicar unos minutos a revisar los materiales antes de cerrar el curso puede evitar incidencias, improvisaciones y cargas de trabajo innecesarias en septiembre.

Si estás planificando próximas acciones formativas, puedes consultar el catálogo completo de certificados de profesionalidad y manuales de Certia Editorial para comprobar que dispones de los recursos adecuados para cada programa.

martes, 24 de marzo de 2026

Entrevista a Miguel Ángel Maya: “La teoría solo sirve si el alumno sabe aplicarla en el jardín”
















Los certificados de profesionalidad de la familia agraria forman a los futuros profesionales del sector de la jardinería. Para conocer mejor cómo se diseñan los materiales que se utilizan en el aula, hablamos con Miguel Ángel Maya, autor de varios manuales de Certia Editorial y profesional con más de 35 años de experiencia en el sector.

¿Cómo empezó tu relación con la formación agraria?

Me defino, ante todo, como un profesional de la jardinería que descubrió su vocación docente a través de la práctica diaria.

Mi relación con este mundo empezó como alumno-trabajador en una escuela taller entre 1988 y 1991. Esa experiencia práctica me llevó a titularme como Técnico en Jardinería y Restauración Medioambiental y, más adelante, a dirigir durante 18 años una empresa de jardinería con cerca de 50 personas a mi cargo.

Fue la necesidad de formar a mis propios equipos lo que me llevó de forma natural hacia la docencia y la formación para el empleo.

¿Qué te llevó a crear contenidos para certificados de profesionalidad?

Tras muchos años trabajando en el sector, me di cuenta de que existía una brecha entre la teoría académica y las competencias reales que exige el mercado.

Los alumnos necesitaban materiales alineados con los Reales Decretos de los certificados, pero escritos con un lenguaje técnico que fuera útil en el jardín.
Porque representan dos niveles fundamentales del sector.

El certificado AGAO0108 es la puerta de entrada para quienes empiezan en la jardinería, donde se aprenden las operaciones básicas de mantenimiento de zonas verdes y viveros.

En cambio, el certificado AGAO0308, de nivel 3, aborda aspectos más avanzados como la programación del mantenimiento, la restauración del paisaje o la organización de trabajos.

De alguna forma, cubren todo el recorrido profesional: desde quien empieza hasta quien 
gestiona.

¿Qué diferencia pedagógica hay entre un certificado básico y uno de nivel avanzado?

La diferencia está en el grado de autonomía.

En el nivel básico el alumno aprende a ejecutar tareas concretas: realizar una siembra, limpiar una zona verde o aplicar tratamientos bajo supervisión.

En el nivel 3 el objetivo es que el alumno sea capaz de interpretar planos, programar trabajos y gestionar equipos y maquinaria.
Pasamos de la ejecución a la planificación.

¿Cómo abordas la creación de un certificado de profesionalidad?

Mi punto de partida siempre es el currículo oficial del SEPE.

Desgloso las capacidades y criterios de evaluación de cada unidad formativa y, a partir de 
ahí, incorporo mi experiencia profesional para incluir ejemplos reales.

No escribo sobre lo que dice un libro, sino sobre lo que he visto en más de 35 años de 
profesión.


¿Cómo consigues que los manuales conecten con la práctica real?

Cada bloque teórico debe desembocar en una aplicación práctica.

Por ejemplo, si hablamos de la biología de una plaga, inmediatamente explicamos cómo 
realizar su monitoreo o cómo interpretar la etiqueta de un producto fitosanitario.

La teoría sólo sirve si el alumno sabe aplicarla para resolver un problema real.

¿Cuál es el error más frecuente en la enseñanza de jardinería?

El exceso de teoría que no se traslada a la práctica en el jardín.

Para corregirlo es necesario trabajar con supuestos reales, cálculos técnicos de campo y 
material visual que ayude al alumno a ganar autonomía.

¿Qué consejo darías a alguien que quiere escribir su primer manual formativo?

No escribir un libro, sino una herramienta de trabajo.

Hay que partir de las tareas reales del día a día y explicarlas con claridad, apoyándose en 
recursos visuales y en una estructura que permita al alumno resolver problemas reales de forma autónoma. 

martes, 17 de marzo de 2026

Eva Alcaide: “Si el contenido del manual no tiene una aplicación real, entonces no sirve para nada”
















Los manuales que se utilizan en los certificados de profesionalidad tienen un papel clave en el aula. No solo organizan el contenido, también ayudan a que el alumnado entienda cómo aplicar lo aprendido en situaciones reales de trabajo.

Para conocer mejor cómo se diseñan estos materiales, hablamos con Eva Alcaide, autora 
de gran parte de los manuales de inglés de Certia Editorial y responsable de varias actualizaciones recientes en el catálogo.

¿Cómo empezó tu trayectoria escribiendo manuales para certificados de profesionalidad?

De la forma más inesperada. Estaba casi recién licenciada y envié mi CV con pocas expectativas. Sin embargo, me llamaron enseguida, la entrevista fue muy bien y a partir de ahí comenzó todo.

Con el tiempo fui participando en diferentes proyectos hasta acabar especializada en la creación de manuales formativos.

Muchos de los manuales de inglés de Certia llevan tu firma. ¿Por qué especializarte en formación lingüística aplicada al empleo?

Aunque el español tenga muchísimos hablantes, el inglés sigue siendo la lengua que se utiliza como punto de encuentro en muchos ámbitos profesionales.

Por eso es importante que existan manuales específicos para cada sector, que no solo enseñen el idioma, sino también el vocabulario y las situaciones reales que aparecen en ese entorno laboral.

Desde tu experiencia, ¿qué diferencia hay entre escribir un manual para certificados y otros materiales más académicos?

Los manuales de certificados son mucho más específicos. No se trata solo de explicar contenidos teóricos.

Lo interesante es combinar el aprendizaje del idioma con los contenidos propios del empleo, algo que resulta mucho más dinámico que desarrollar únicamente bloques de gramática o vocabulario.

Cuando hablamos de certificados de inglés, ¿qué debe garantizar un manual para que funcione realmente en clase?

La aplicabilidad.

Si el contenido del manual no tiene una aplicación real, en la que el alumnado pueda ver que lo que está aprendiendo es útil para su trabajo, entonces no sirve para nada.

Ese es el punto clave: que el alumno entienda para qué le sirve lo que está aprendiendo.

Recientemente has actualizado los manuales de Competencia en Galego N2 y N3. ¿Qué cambios destacarías?

Muchísimos. Los manuales anteriores eran bastante generalistas, con contenidos más abstractos.

En la nueva versión hemos buscado que sean mucho más prácticos, con ejercicios, contenidos aplicables y una gramática ajustada realmente al nivel del alumnado.

El objetivo era que el material resultara útil desde el primer momento en el aula.

Las competencias clave suelen ser la puerta de entrada a otros certificados. ¿Por qué es tan importante que estos manuales estén bien estructurados?

Porque muchas veces el alumnado empieza desde cero.

Necesitan una estructura clara que les permita avanzar poco a poco y sentirse seguros durante el proceso de aprendizaje. Si el manual empieza demasiado fuerte o da cosas por sabidas, es muy fácil que el alumno se pierda y abandone.

Por eso la estructura del material es fundamental para que el aprendizaje avance de forma progresiva.


¿Qué tipo de alumnado suele encontrar más dificultades en este tipo de certificados?

Hay dos perfiles que suelen enfrentarse a más retos.

Por un lado, los alumnos que no tienen claro qué están aprendiendo porque quizá todavía no conocen el sector profesional al que está orientado el certificado.

Por otro, las personas que llevan mucho tiempo sin estudiar. Volver a abrir un manual y enfrentarse de nuevo al aprendizaje puede resultar abrumador al principio.

En ambos casos, el material tiene que ayudar a acompañar ese proceso.

Manuales pensados para el aula

El objetivo de los manuales de certificados de profesionalidad no es solo transmitir contenidos, sino facilitar el trabajo del docente y ayudar al alumnado a aplicar lo aprendido.

Para Eva Alcaide, la clave está en que el material conecte con la realidad del aula y del entorno laboral.

Cuando un manual está bien diseñado, no solo organiza el curso: también permite que el aprendizaje sea más claro, más práctico y más útil para quienes se están preparando para dar el salto al mundo profesional.